La audiencia aplazada
Un viaje de doce horas, una audiencia a las nueve y una secretaria que sale a las nueve y veinte.
audiencia estaba programada para las nueve. Llegamos a las ocho y media.
señora que acompañábamos viajado desde Huánuco la noche anterior. dijo que no había dormido y que la tercera vez que venía.
A las nueve y veinte, una secretaria salió y que el juez no iba a llegar. Explicó que había una emergencia y que audiencia se reprogramaba.
Marisol preguntó para cuándo. La secretaria respondió que no había fecha y que iban a notificar.
Yo no entendí bien y pedí a Marisol que me lo repitiera.
—Dice que no hay fecha —me dijo—. Y esperemos la notificación.
En el pasillo, la señora se quejó. Preguntó solamente si podía volver mismo día que la citaran, o si tenía que permiso otra vez en el trabajo.
Marisol le dijo que íbamos a avisar con tiempo y que pasaje corría por cuenta nuestra.
Esa noche escribí en mi cuaderno que hubiera sabido esto antes, estudiado menos derecho y más paciencia.
Tap any word you do not know.