El cargador
Un primo, un cargador prestado, y seis días de mensajes.
Mi primo pidió cargador de la laptop el martes. lo presté pensar.
El jueves necesité. Le escribí:
—Oye, ¿ lo puedes devolver?
—Claro, lo llevo mañana.
me lo llevó.
El sábado volví a escribir. contestó con un audio de diez segundos donde se reía y decía que le había olvidado.
El domingo fuimos a almorzar donde mi abuela. Mi primo llegó tarde, saludó a todos, y se sentó a comer. No dijo nada del cargador.
Al final de la tarde, cuando ya íbamos, lo dio.
—. Gracias, ah.
guardé en mochila sin decir nada.
El lunes me escribió otra vez:
—Prima, ¿ prestas el cargador?
Se lo presté. Pero esta vez puse un papelito pegado con la fecha.
Tap any word you do not know.